Reseña de "La casa del vampiro", de George Sylvester Viereck

Imagen de Reseña de "La casa del vampiro", de George Sylvester Viereck
  • Autor: George Sylvester Viereck

Envidiar a los demás por los bienes tangibles que poseen es un gesto feo y ruin; pero envidiar y ambicionar un don o una cualidad que es propia y natural de una persona debe ser, a parte de feo y ruin, algo doloroso.

Si alguna vez ha aparecido en vuestras vidas alguien con esa obsesión/odio interior hacia lo que os hace diferentes, sabréis que su sola presencia durante un largo periodo de tiempo logra debilitaros, como si pudiera sorberos el ánimo, dejándoos exangües de vitalidad…

En esta novela será Reginald Clarke el que represente ese parásito que se adentra en el día a día de los artistas jóvenes, famosos y con mucho talento, para robarles poco a poco su alma, su esencia. Pero, evidentemente, al ser un relato de ficción, este señor no solo se adueñará de las obras inacabadas de sus víctimas haciéndolas pasar obras originales; también recorrerá los sueños y la imaginación de los incautos artistas. Esos pequeños esbozos de creatividad e ingenio que aún no tienen ni una forma en la mente de las víctimas serán saqueados miserablemente, secándoles con ello el pozo de inspiración y desesperándolos por completo al no comprender cómo es posible que la sola presencia de ese monstruo acabe con algo que para ellos era innato.

Reconozco que me ha gustado mucho esta novela porque se identifican a la perfección los rasgos del vampiro chupasangre tradicional en este nuevo vampiro psíquico/psicológico.

En ambos casos estamos ante un personaje elegante, atractivo, cuya sola presencia alteraría toda la sala, ambiguo sexualmente (ya sabemos que esta característica es muy común en nuestros amigos vampiros), embaucador y manipulador, que no puede evitar el impulso de “robar” la vida o esencia de sus víctimas, pero sin que quede en él atisbo alguno de arrepentimiento por las almas destrozadas que va dejando por el camino.