Reseña de "El Golem", de Gustav Meyrink

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  • Autor: Gustav Meyrink

Hace ya unas semanas que terminé esta novela y aún continúo en shock; no sé si realmente entendí algo de su argumento y de su significado. Es una lectura muy espesa, muy densa, aunque imposible de abandonar porque te atrapa desde la primera palabra.

En ningún momento de la obra llegamos a comprender si la vida y vivencias de nuestro protagonista, Athanasius Pernalth, son auténticas o, por el contrario, son producto de su imaginación, de un trastorno o de un ensueño prolongado. Enigma que, además, se verá intensificado cuando comprobemos que ni él mismo es capaz de recordar su propio pasado, convirtiendo esta novela en un puzzle de infinitas piezas.

Praga es el escenario de la obra, concretamente su barrio judío, en el que las antiguas leyendas de ese ser monstruoso que reaparece cada 33 años causan pavor entre sus habitantes; tanto es así que al llegar esa temida fecha la atmósfera del barrio cambia, los vecinos se vuelven recelosos y, no solo sus sueños se llenan de pesadillas, sino que la sugestión les hace ver al Golem en cada una de sus ventanas.

Bajo este influjo de pesadilla nuestro protagonista, tallador de piedras preciosas, recibe el encargo de restaurar un misterioso libro hebreo; libro que nada más ser hojeado por Pernalth le desatará una serie de recuerdos que ni él mismo creía haber olvidado, sentirá que sus ojos abren por primera vez después de años de convalecencia, como si su pasado estuviera velado por un periodo de locura.

Y con estos recuerdos vendrán también las fantasías, alucinaciones, apariciones y símbolos, algunos de ellos terroríficos, invitándolo a dar luz a su pasado en blanco y a entender, con ello, el significado de su vida. Tarea que no le será fácil ya que todo en la obra (localizaciones, personajes, mensajes…) está rodeado de un aura de misterio imposible de definir.

Resumo: difícil lectura, a veces necesité releer varias páginas para ubicarme, pero creo que es obligatorio darle la oportunidad. Además, si ya me encantó Praga, con este libro desearía volver a verla con otros ojos.