Reseña de "El Arcano y el Jilguero", de Ferrán Varela.

Imagen de Reseña de "El Arcano y el Jilguero", de Ferrán Varela.
  • Autor: Ferrán Varela
  • Puntuación: 5/5 ⭐️

Qué sensación tan sumamente agradable hallar una novela tan adictiva y fresca como esta. Definitivamente, ha sido la mejor lectura de lo que va de año.

Y es que esta obra lo reúne todo: una trama principal perfecta, que nunca parece decaer en intensidad, historias de traición, resentimiento y venganza, personajes fuertes y carismáticos con sus luces y sus sombras, pequeñas luchas y grandes batallas, que esparcirán la sangre de los contrincantes por las tierras del Imperio…

Conoceremos a Mezen, el Ariete, Arcano del Tormento, un ser demoníaco, cruel y vengativo, que se nutre del dolor que inflige a sus víctimas… Aunque no todo ese “espectáculo” macabro es real. Por dentro es un hombre recto, honorable y empático, torturado por la culpa, por el miedo a que su instinto abominable y despiadado se imponga, convirtiéndolo en un verdadero monstruo.

Justo en el momento crucial de su vida, cuando siente que su alma está perdida, aparecerá Nara, el pequeño jilguero, un personaje inteligente, pizpireto, repleto de luz e inocencia, que acompañará y protegerá a nuestro protagonista, incluso conociendo sus más siniestros impulsos.

Una excelente pareja que se complementará mutuamente, arriesgando continuamente sus vidas para cumplir el objetivo final de Mezen: rendir cuantos más pueblos posibles ejerciendo el menor daño a sus habitantes.

Admirable es la pluma del autor en cuanto a los personajes. Eres incapaz de no empatizar con Mezen, a pesar de su controvertido proyecto, de no enamorarte de Nara y de no querer conocer más acerca del resto de los personajes que van surgiendo en la obra. Pero el mundo que ha creado en torno a las tierras de Hann va más allá, es simplemente majestuoso. Tanto la historia de cada región, sus creencias y cultura, las organizaciones administrativas y políticas, las luchas encarnizadas del Imperio Leenero para anexionar cada uno de esos pequeños estados… Es abrumador en cuanto a la calidad y magnitud, pero para nada confuso. Su pluma fluye de un estado a otro, de un acontecimiento a otro, sin agotarnos mentalmente, haciéndonos sentir cómodos con la lectura.

Y no creáis que estamos ante otra simple novela de fantasía y aventuras. El Arcano y el Jilguero es una obra profunda, oscura e, incluso, podríamos decir poética. Decenas de citas he resaltado mientras la saboreaba, palabras que se apoderan de tus sueños. ¿El fin justifica los medios? ¿Sería correcto sacrificar una vida para salvar las de miles?

Un final abierto trunca el buen regusto que te acompaña durante toda la novela, pero que espero que desaparezca cuando lea la continuación ☺️.