Reseña de "El adversario", de Emmanuel Carrère

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  • Autor: Emmanuel Carrère
  • Puntuación: 4,5/5 ⭐️

El relato que hoy os reseño narra de forma muy literaria el escalofriante suceso que tuvo lugar en Francia a comienzos de los años 90. Jean-Claude Romand, supuesto médico de prestigio, asesinó de forma metódica y sin escrúpulos a su mujer, sus dos hijos y sus padres. No solo es escalofriante por el hecho en sí, que ya sería lo bastante macabro y morboso como para fecundar libros de cientos de páginas, sino por los motivos que lo desencadenaron. ¿Cómo es posible que una personalidad por todos tenida como cuerda, seria y tranquila pueda terminar asesinando a todos sus más allegados?

El autor, Emmanuel Carrère, ha tratado este hecho de la forma más rigurosa posible, tanto que podríamos decir que estamos ante un escritor desapasionado y frío. A través de entrevistas a los testigos y cartas al propio Romand, nos presenta, de manera contenida y simple, sin llegar a dar explicaciones innecesarias que enturbiarían el texto, la oscura vida y mente de Romand, repleta de engaños, estafas e imposturas que mantuvo durante, nada más y nada menos, que 18 largos años.

No me gustaría entrar a calificar los incomprensibles acontecimientos que relata esta obra porque sería muy fácil hacer una reseña reflexionando sobre la propia naturaleza humana, los límites del bien y el mal y sobre cómo la sociedad puede llegar a corromper y condicionar a un individuo hasta límites tan insospechados.

Si me gustaría, sin embargo, remarcar que es un libro de obligada lectura. A pesar de parecer más ficción que la propia ficción, demasiado fantasioso incluso para el argumento de una película, el escritor hace una labor de investigación y posterior plasmación literaria impecable.

Aunque no quiero engañar a nadie, la lectura es absorbente las primeras tres cuartas partes del libro, por el evidente morbo de los acontecimientos y por la necesidad de conocer los recovecos más tenebrosos de la mente de Jean-Claude, pero pierde fuelle en la última fase, durante la estancia del asesino en la cárcel, por ese cínico abrazo al cristianismo y alarde a su propia redención, “apoyada y elevada” por el escritor de esta obra. Ya no crees lo más mínimo en su palabra y te exaspera por falso e inmoral.