Reseña de "Zombi", de Joyce Carol Oates

Zombi
  • Autor: Joyce Carol Oates
  • Puntuación: 4,5/5 ⭐️
Os confieso que jamás había leído algo tan sumamente sucio, perturbador y perverso como este libro. Me preguntaréis, entonces, por qué esa puntuación tan elevada. Os respondo. El tema psicópatas asesinos me fascina en la literatura, y siempre que he leído una novela cuyo protagonista es uno de ellos, ya sea desde la perspectiva del asesino o de las víctimas, he tenido la sensación de que sus actos eran blandos y extremadamente dulcificados. En esta novela me aproximo y entreveo por primera vez la verdadera esencia de una persona con esas particularidades.

El argumento es bien simple, pero sádico donde los haya. Quentin P. es un joven con evidentes problemas mentales que intenta “normalizar su situación” después de cometer un desliz, comportándose de la forma más prudente posible públicamente, al menos. Sin embargo, su trastornado interior quiere conseguir el juguete perfecto, un Zombi, un ser que se avenga a realizar los actos más perversos que su mente concibe y, evidentemente, casi todos relacionados con ese deseo sexual irrefrenable y vejatorio que caracteriza a estos individuos. Un ser que no le juzgue y que “ponga” su cuerpo a disposición de Quentin siempre que él lo reclame.

Para ello, elegirá víctimas al azar, invisibles, sin hogar y familia, las lobotomizará y las verá morir mientras las agrede sexualmente repetidas veces. Hasta que se enamora perdidamente (si eso fuera posible) de un adolescente que no reúne estas características. Un reto que solo hará que aumenten sus ganas de caza.
.Al estar narrado en primera persona, el comienzo es desconcertante. La falta intencionada de fluidez, con diálogos internos del asesino, sin interrupciones, ni puntos ni comas en sus pensamientos, buscan que seas consciente de lo que pasa por esa mente desquiciada, esa lucha interior y esa sed insaciable que le acompaña de forma constante.

La novela está englobada en el género de terror aunque es más sórdida, escabrosa y opresiva que terrorífica. La idea principal no es provocar miedo al lector, sino que te repugnen los pensamientos y prácticas de Quentin, que te sientas impotente al ver a través de sus ojos y no poder hacer nada para impedir sus atrocidades, y que concibas que el peligro puede estar muy cerca de ti, pero oculto en una fachada de persona introvertida o, lo que comúnmente llamamos, “rara”.

Es una novela difícil de digerir para estómagos sensibles, pero que logra su cometido: te turba hasta llegar a plantearte la naturaleza de la raza humana.