Reseña de "La cautiva", de Patricia Martínez

La cautiva
  • Autor: Patricia Martínez
  • Puntuación: 4/5 ⭐️
“La cautiva” narra la vida de una mujer diferente, una mujer especial desde el mismo momento de su propia concepción. Narra la historia de una transformación, de un ser con poderes innatos pero incontrolados a una verdadera “chamán” con conocimientos adquiridos durante largos kilómetros de camino, que, acompañada de su mentor, recorrerá los lugares y poblaciones más recónditos de la Patagonia, llevando sabiduría y sanación a sus habitantes. Mientras, de forma paralela, se consuma una guerra encarnizada entre indios y blancos por la posesión de la tierra.

No os quiero desgranar nada sobre la historia porque lo bonito es leerla con calma, entendiéndola y descubriéndola, sintiendo el caudal de emociones que intenta transmitir: la crueldad del ser humano, el dolor físico y psicológico, la soledad, la alegría de una nueva vida, el cariño…, pero me gustaría destacar dos puntos que son trascendentales (por lo menos para mí):

Primero, la ceremonia en la que Amadora, conectada con la naturaleza, se convierte en Antumalen Sayen, en la “Machi” a la que estaba predestinada ser desde incluso antes de su alumbramiento. Fue muy expresiva la forma en que Patricia nos hace ver que Amadora y la naturaleza están unidas por una energía que emerge de forma recíproca entre ambas, convirtiéndolas en inseparables.

Y, por otro lado, seguro que coincidiréis conmigo en que un punto clave para el desarrollo de la historia y la continuidad de la sabiduría y el conocimiento en nuestra protagonista, es el primer encuentro entre Antumalen y un joven de un poblado remoto. Con este relato acabas extasiada por tanto deseo contenido y, por fin, liberado, descubriendo los placeres que el cuerpo de Amadora puede llegar a concederle, experimentando un sentimiento desconocido para ella: el amor, que le dará tristezas pero también alegrías y un destino que seguir en los días más oscuros.

Ya os dije en el anterior post que me encanta la novela histórica, pero el toque mágico y fantástico que la escritora le ha otorgado a la narración supone un plus de satisfacción. Conocemos sucintamente los sucesos acontecidos en esa región del planeta durante la colonización (materia que es muy desconocida para mí) de una forma muy sutil, sin llegar a exponer prejuicios y sin posicionamiento en ningún bando. Al final el ser humano es bueno o malo sin distinción de raza u origen. Igualmente, nos enseña las tradiciones, supersticiones y leyendas del pueblo mapuche. Me ha encantado descubrir más acerca de esta tribu y su cultura.

Habréis visto que me ha gustado mucho la novela, la he leído prácticamente en un par de noches pero he tenido la sensación de falta de fluidez en algún momento. Y creo saber por qué. Creo que hay demasiadas pausas, demasiadas comas y puntos, que no es nada negativo, pero hace la lectura un pelín más pausada 🙂