Reseña de "El asombroso viaje de Pomponio Flato", de Eduardo Mendoza

El asombroso viaje de Pomponio Flato
  • Autor: Eduardo Mendoza
  • Puntuación: 2/5 ⭐️
Pomponio Flato es un filósofo errante que recorre el mundo buscando (y bebiendo) aguas milagrosas para que estas le devuelvan su salud intestinal y, ya de paso, le proporcionen sabiduría. Durante este periplo llega a la Nazaret del siglo I donde, coincidentemente, se ha cometido el asesinato de un notable judío, por el que es acusado un tal José, carpintero (guiño). Su hijo, Jesús (guiño), y su madre, María (guiño), solicitan sus servicios como investigador privado. A pesar de que él no tiene interés en el caso, ni méritos para realizar esta investigación, la acepta; en un principio más por su propio beneficio que por estas pobres gentes, hasta llegar a la resolución de este intrincado misterio.

¿Sabéis qué pasa cuando te venden un libro como algo excepcional y súper divertido? Que pones las expectativas muy altas y después te llega el batacazo.

Me explico: En cuanto a lo segundo, aparte del hecho de estar resolviendo un asesinato a petición del mismísimo niño Jesús, sí que tienen gracia algunos puntos referidos a sus molestias intestinales y flatulencias que aparecen en los momentos más inoportunos, y otros puntos acerca de las “manifestaciones amistosas” entre los varones (leedlo y lo entenderéis). Pero aún así, se me han quedado cortas; es más, a veces me parecieron bastante groseras y sin sentido, no me parece que encajaran en la trama.

En cuanto a lo excepcional y diferente, admito que he leído muy poco con esta trama tan “estrambótica” y, a veces, absurda, pero, al fin y al cabo, se queda en la resolución de un asesinato con unos personajes muy carismáticos. (Y también me gustaría admitir que estoy leyendo la saga del detective privado en la antigua Roma, Didio Falco, que deja el listón muy alto, y quizá por eso estoy tan condicionada).

Me quedo con las referencias históricas y bíblicas. Me ha gustado mucho imaginar a esos personajes tan importantes de nuestra historia en sus vidas cotidianas, e, incluso, tener que intuir la identidad de alguno de ellos, como el caso de la pequeña hija de la prostituta del pueblo... ¿Coincidís conmigo en que podría ser María Magdalena?.

En cuanto a la narración, desde mi humilde opinión, me parece impecable pero muy difícil y lenta porque hay miles de términos en desuso o poco cotidianos que debes buscar constantemente para no perder el hilo de la trama. Y ese recurso utilizado por Eduardo Mendoza de narrar en pasado y, de repente, cambiar a presente, justo antes de comenzar un diálogo (o así lo entendido yo) me ha agobiado bastante. Me gustan los cambios en los tiempos pero con un poco más de orden y con algún significado (que aquí yo no soy capaz de encontrar). .
Por tanto, y a pesar de que lo que he leído hasta ahora de Eduardo Mendoza me ha encantado, debo admitir que esta obra no va a ser una de mis favoritas de este autor. No sé a vosotros, pero me recordaba todo el tiempo a la película “La vida de Brian” y es una película que no me gusta mucho... 😅🤷🏻‍♀️