Reseña de "El Mortal Inmortal", de Mary Shelley

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  • Autor: Mary Shelley

Creo que este corto relato, El mortal Inmortal, de la conocidísima Mary Shelley, es una oda a la soledad y la tristeza que ella misma padecía cuando lo escribió.

Según nos cuenta el prólogo, Mary perdió a casi todos sus hijos cuando aún eran bebés, quedó viuda bastante joven e, incluso, perdió a su hermana de una forma horrible, por lo que la idea de la supervivencia a sus familiares la aterraba. De ahí este relato, en el que el terror no proviene de monstruos o demonios, sino de los propios problemas terrenales.

En este cuento, Winzy, el joven ayudante de un famoso científico, toma por error (o, más bien, por inconsciencia), un extraño brebaje que le hace inmortal. Enamorado de la preciosa Bertha, después de muchas vicisitudes, consigue hacerla su esposa, pero el paso del tiempo, evidentemente, no afecta a los dos por igual. Mientras Bertha envejece, Wincy se mantiene joven y lozano, hecho que los destina a separarse, aunque con mucho esfuerzo y huyendo de las miradas críticas, consiguen permanecer juntos hasta el final de los días de ella. Después, Wincy vaga durante cientos de años, preguntándose si la vida eterna es una verdadera bendición, y haciendo reflexiones como las que siguen:

- “Cuanto más vivo más temo a la muerte, aunque aborrezca la vida.”

- Está encerrado en un “alma que suspira por la libertad”.

¿Vosotros que creéis?, ¿la vida eterna es una bendición o un castigo?.