Reseña de "La guerra de las salamandras", de Karel Capek

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  • Autor: Karel Capek
  • Puntuación: 5/5 ⭐️

(Contiene pequeño spoiler, pero creo que es necesario para introduciros en el argumento, lo esencial de esta novela es el trasfondo).

La guerra de las salamandras, es un libro que encontré casi por casualidad en una gran librería de Madrid y me ha parecido la revelación del año. Primero porque no lo conocía, ni al autor ni esta obra, y segundo porque ha sido una novela que lo tiene todo: ciencia-ficción contada a través de una falsa novela histórica, con toques de género periodístico y documental, y marcado todo ello con una sátira aplastante, que a veces te hace reír y otras, las más, te hace odiar a la propia raza humana.

Esta obra está dividida en tres grandes capítulos, donde el primero de ellos nos adentra en el mundo de las de la salamandras: El capitán J. Van Toch busca perlas desesperadamente y encuentra, en su lugar, una especie anfibia bípeda dotada de inteligencia, que ha sobrevivido aislada del mundo exterior por el miedo irrefrenable hacia los tiburones. Digamos que este capitán las apadrina y a cambio de que la salamandras le recolecten perlas las hace “libres” de sus temibles depredadoras enseñándolas a manejar armas. De esa isla las expande a más localizaciones en su afán recolector.

En el segundo capítulo el capitán ha muerto y las salamandras, cuyo número crece a muchísima velocidad, se convierten en un negocio para la sociedad humana. Son utilizadas como mano de obra barata aunque, paralelamente, estas se cultivarán intelectual y tecnológicamente.

Y la tercera y última parte se denomina La guerra de la salamandras. De aquí no tengo más que decir porque su propio nombre lo indica 😅.

Como entenderéis con este argumento, la novela es muy entretenida y amena, aunque muy desmoralizante en algunos momentos, sobre todo si la comparamos con la historia reciente y actual, ya que nos profetiza que la historia es cíclica, y que estamos condenados a repetir los errores pasados.

Termino diciendo que me pasé toda la obra exclamando ¡qué barbaridad!, imaginaos lo que ha supuesto para mí. Os animo a leerla ¡ya! 🙂.